Despreocupación

Hace dos semanas, tras buscar e imprimir una información acerca de unos préstamos rápidos, encontré también una vieja copia de un libro llamado El extranjero, de Albert Camus, un libro del cual había escuchado mucho por mi abuelita especialmente, pero nunca había leído por alguna u otra razón.    

La razón por la que me llamó la atención la obra, en primera instancia, no fue debido a los comentarios de mi abuelita, sino por la vida en sí de este extraño filósofo franco-argelino, ya que el curso de su vida rompe enteramente con los cánones de la vida del filósofo común, como Nietzsche, por ejemplo.  

Albert Camus fue uno de los pocos filósofos que alcanzó gran fama durante sus años en esta vida, además de haber ganado el Premio Nobel de Literatura, haciéndole un escritor  sumamente aclamado y famoso, algo que aunque muchos escritores lo nieguen, es lo que más buscan.  

A su vez, Albert Camus, a diferencia de la mayoría de los filósofos, era un hombre extremadamente exitoso con las mujeres, algo de lo que el señor Schopenhauer hubiera estado sumamente celoso, ya que aquel filósofo alemán empleó todas sus fuerzas y sus dotes filosóficas para este fin; algo que nunca consiguió, ya que las damas le encontraban en muchos casos repugnante.   

Albert Camus consiguió este éxito supremo con las damas y con la literatura, en gran medida debido a que no lo buscaba y en verdad le era sumamente indiferente, ya que él era un verdadero existencialista y no uno que pretendía serlo, como muchos otros, especialmente aquellos que se autonombran con aquel termino filosófico.  

Una de sus obras maestras es, por supuesto, el libro que leí, El extranjero.  

La obra trata de un hombre de apellido Meursault, quien tiene una actitud completamente desapegada de las frustraciones del mundo, como la vida, la muerte, el amor y el odio, algo que muestra en todo su esplendor en el funeral de su madre (al principio del libro), quien murió en un asilo en Argelia, después de tres años de residencia en el mismo.     

El nudo de la historia se hace debido a un asesinato de un árabe, que comete en las playas de aquel país africano, un asesinato por el cual no siente ningún tipo de remordimiento y del cual no trata de huir en ninguna instancia, por lo que termina siendo ejecutado.   

Algo muy interesante de esta novela es cuando Meursault se encuentra en su celda de prisión, un lugar que nunca le aburre y le divierte de sobremanera, simplemente al observar su panorama y los detalles de sus confines, tales como barrotes, tornillos, sábanas, piedras y demás.    

Desde mi punto de vista, esta novela nos enseña a vivir de una manera despreocupada, en un mundo compuesto puramente de preocupaciones, es decir de temores de asuntos que muchas veces no acontecen. 

No hemos de olvidar que un día soñamos

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