Month: November 2016

Eduardo el Confesor

Es necesario entender cuándo es que debemos de llegar a la decisión de la venta de una empresa, aunque a veces sea más difícil de lo que pensamos, debido a que después de cierto tiempo suele suceder que la empresa y su consejo pueden convertirse en un solo cuerpo, por lo que la toma de decisiones podría nublarse en un momento dado.    

Finalmente, después de unos meses un poco tensos, todos los socios hemos llegado a la conclusión de que es necesario vender.   

Debido a esta decisión, el día de ayer fuimos a ver a un amigo mío, cuya compañía se dedica a la valuación de empresas, para ver la posibilidad de que sea él quien nos guíe en todo este proceso de venta. 

Al estar sentado en el recibidor esperando a mi amigo, vi el la pared una pintura, vieja réplica del Rey Eduardo I de Inglaterra, también conocido como Eduardo el Confesor.       

La historia de nuestro mundo nos ha enseñado que las personas que ocupan las verdaderas sillas del poder tienden a ser, por muchas razones, personas sumamente brutales y crueles a modo de mantener a sus súbditos en orden y a los enemigos vecinos fuera de sus fronteras, así como para mantenerse en el poder lo más que sea posible.  

Si es que a los presidentes de hoy en día les creemos a veces crueles, la realidad es que no tienen nada que ver con la crueldad y dureza de los antiguos reyes de todo el mundo, especialmente aquellos de Europa, quienes disponían de la vida de los seres humanos como nosotros disponemos del aire.  

Los antiguos reyes de Europa actuaban de esta manera, con tanta convicción, debido a que existía la creencia absoluta entre las cortes y los plebeyos de que los reyes que ocupaban los tronos del poder absoluto lo hacían por el mandato de Dios, quien ahí los había sentado para cumplir y dictar su voluntad, así como para orquestar el destino del mundo.  

edwardiii-cassellEduardo I de Inglaterra reinó desde el año 1003 hasta 1066, de una manera en la que hoy en día sigue intrigando a los historiadores, debido a su manera tan radical de romper los moldes del poder, ya que contrario a la mayoría de los monarcas de toda Europa, Eduardo parecía verdaderamente arriba del poder y no al revés, como todos los demás.  

Hay personas y fuentes de la época quienes afirman que Eduardo I tenía una conexión directa e ininterrumpida con Dios, quien se comunicaba con él por medio de visiones y actos de misericordia para con su prójimo, ya que al parecer Eduardo entendía muy bien el hecho de que Dios se encuentra en el rostro de todos los humanos. 

En una ocasión, al estar caminando por las calles de Londres en un día frío y lluvioso, un leproso se le acercó y le pidió a Eduardo que si podría llevarlo en sus hombros, algo que el rey hizo, pese a los reclamos de sus consejeros.

Se dice que al llegar a la iglesia, aquel leproso se curó por completo.   

Sea esto verídico o no, me parece que algo debemos de aprender de Eduardo I.